Qué es el duelo migratorio
El duelo migratorio es el proceso emocional que vivimos cuando dejamos nuestro país, nuestra casa, nuestra familia y amigos… Y aunque siempre pensamos que esto sólo ocurre cuando nos vamos, cuando dejamos todo esto atrás… también puede aparecer cuando, después de un tiempo fuera, «volvemos a casa».
Volver puede generar un duelo porque regresar al lugar del que os fuimos no significa siempre recuperar la vida que teníamos. Es más, muchas veces significa precisamente todo lo contrario, que no deseamos recuperar esa vida que dejamos atrás porque, en todo ese proceso, nosotros hemos cambiado, la versión de nosotros que dejamos en nuestro país, la que hizo aquellas maletas, ya no está.
Señales de duelo al volver después de emigrar
El regreso puede doler porque suele estar acompañado de la expectativa de sentirnos de nuevo en casa. Pero, de repente, echamos mucho de menos el lugar que dejamos, algunas de las nuevas costumbres que hemos adquirido, esa gente a la que hemos conocido y se ha sentido como familia…
Y mientras estábamos fuera, el tiempo no se ha detenido, todo el mundo ha seguido con sus vidas y todo ha cambiado, y nada es ni está como o donde lo dejamos.
O a veces pasa precisamente todo lo contrario, que parece que nada ni nadie ha cambiado pero tú te sientes diferente, la expectativa de los que te han esperado es que todo continúe donde lo dejaste y tú eres otra persona que siente que ya no pertenece ni aquí ni allí, que no encuentra su sitio y se siente terriblemente solo, incomprendido y aislado. Porque la experiencia migratoria también transforma nuestra identidad.
Si estás pasando por un proceso parecido, puedo acompañarte a transitar este duelo. Porque, a veces, volver a casa no consiste en recuperar lo que dejamos atrás, sino en descubrir quiénes somos después de todo lo vivido.

